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viernes, 5 de diciembre de 2008

LAS NUEVAS TECNOLOGIAS PODRIAN SER UNA GRAN AMENAZA PARA LOS NIÑOS Y JOVENES.


Cada día aumenta el número de niños y jóvenes adictos a las nuevas tecnologías y cada vez son más pequeños los que tienen acceso a estas herramientas tecnológicas sin ningún límite establecido por los padres.

Sabemos que tanto Internet como los celulares y los videojuegos, son elementos fundamentales para la nosotros, ya que, a través de ellos nos mantenemos comunicados, nos informamos, aprendemos y nos entretenemos. Pero el problema surge cuando abusamos de estos recursos, y nuestras vidas giran entorno a estos aparatos electrónicos.

Actualmente se han registrado ya varios casos de niños que han sido internados por ser adictos a los celulares, como el caso de dos niños españoles que fueron enviados al Centro de Salud Mental Infantil y Juvenil de Lleida, ubicada cerca de Barcelona, por que ya no llevaban una vida normal ya que todo el tiempo se pasaban sumergidos en el mundo de su celular. La adicción llego a tal punto que empezó a afectar su rendimiento escolar y mentían a sus familiares para conseguir dinero para poder usar sus celulares.

Muchos niños no solo se vuelven adictos a las nuevas tecnologías sino que las utilizan con malas intenciones como generar polémica entre sus amiguitos y hacer bromas pesadas. Una encuesta realizada a 1.345 niños de la Comunidad de Madrid, de entre 10 y 16 años, presentada por el Defensor del Menor, en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos, demuestra que 3 de cada 10 encuestados reconocen que usan el móvil para gastar bromas, y el 11% las sube Internet para que las vean sus amigos.

La investigación demuestra que los niños adquieren un celular por una cuestión de necesidad de generar un grupo de amigos. Según la investigación,"para existir socialmente hace falta estar comunicado es decir llamar y ser llamado". Además indica que uno de los factores que causa este problema es que el primer teléfono llega muy pronto: la mitad lo tiene entre los 9 y los 10 años (sólo un escaso 4,3% cuenta con un móvil a los 7). El resto, entre los 10 y los 11. "Pero el uso significativo del aparato no llega hasta los 12 años", explicó la directora de la investigación, Carmen García. Hasta esa edad, lo encienden para recibir llamadas.

Sin duda los padres son los primeros responsables ante estas situaciones, por que de ellos depende establecer límites, controlar a sus hijos y tratar de descubrir los sintomas de una futura adicción con tiempo para que no traiga serias consecuencias.


Fuentes: http://www.elgonzi.com/2008/06/nios-adictos-al-celular-son-http://www.elpais.com/articulo/madrid/ninos/usa/telefono/movil/grabar/peleas/elpepuespmad/20081204elpmad_7/Tes